¿Qué es la odontopediatría?

¿Qué es la odontopediatría?

La odontopediatría es la especialidad que se encarga de los dientes de los niños desde los cero hasta los 14 años. El objetivo es prevenir y tratar las enfermedades que puedan afectar las piezas dentales de los menores. Además, supervisa el correcto desarrollo dento facial y enseña la importancia de una adecuada técnica de cepillado.

¿A qué edad debo llevar a mi hijo al dentista?

Los dientes de los niños comienzan a aparecer a los 6 meses. En general, los primeros son los incisivos centrales inferiores y luego, a los 8 meses, los incisivos centrales superiores. En esta etapa hay que extremar la higiene bucal, con un cepillo apropiado para la edad y ya al cumplir los 3 años sí o sí debería tener su primera visita al dentista. El objetivo es enseñar a la mamá y niño a cepillar los dientes y si existe algún problema se detecta y trata a tiempo.

 

¿Cómo debo cepillar los dientes de mi hijo?

Lo ideal es que el odontopediatra te indique en la misma boca de tu hijo cómo hacerlo, pero aquí te entregamos recomendaciones generales que son de utilidad.

  • En la primera etapa, antes de que salgan los dientes, se les deben limpiar suavemente las encías después de la leche, Esta limpieza se puede hacer con un pañito de algodón humedecido.
  • Al aparecer lo primeros dientes, se debe usar un cepillo apropiado para la edad después de cada comida.
  • Cuando el odontopediatra lo indique, puedes comenzar a usar pasta de dientes certificada y apropiada para la edad.
  • Debes usar el cepillo que corresponde a cada etapa de vida.
  • Enseña a tu hijo que la pasta no se traga.
  • Además de lavar los dientes, debes cepillar la lengua de tu hijo porque acumula muchas bacterias.
  • Tienes que cambiar el cepillo cada vez que las cerdas estén gastadas, dobladas o abiertas.
  • El cepillado de un niño debe ser supervisado hasta los 10 años. Hay que poner especial cuidado en las muelas que es donde más les cuesta llegar con el cepillo.

Un buen cepillado debe ir acompañado de una dieta balanceada y evitar el excesivo consumo de dulces. Además la recomendación es llevarlo a control al menos dos veces al año para evitar caries y supervisar el correcto desarrollo.